Translations:Shared Entrances & Hallways/13/es

El error opuesto es igual de común: creer que un anfitrión debe reducir al mínimo su vida para no llamar la atención. Una cautela excesiva puede convertir un hogar en un lugar donde los invitados sienten que los están introduciendo a escondidas, lo cual rara vez resulta cómodo para nadie. El daño emocional en este ámbito suele venir de que un invitado percibe vergüenza en la forma en que se lo trata, sin entender por qué.